BUJINKANKYU

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GUILLERMO GARCIA

sábado, 3 de septiembre de 2011


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Taikai Portugal- sufriendo a manos de Pedro Fleitas

GUILLERMO GARCIA

SHIDOSHI 9º DAN--"la intencion es primordial"

Desde la cuna practica Bujinkan, maestro exigente como pocos y atento hasta el mínimo detalle. Sus clases son completisimas, organizadas y llenas de técnicas en las que combina taijutsu y armas.
una frase: " NO HACEMOS TECNICAS, DESARROLLAMOS CONCEPTOS"
Algunas de sus enseñanzas:
-Respetar al maestro y valorarlo
-callar y escuchar cuando habla el maestro





Myôgi-

INFORMACION OBTENIDA DE http://imasp.wordpress.com/

13 agosto, 2010


Myôgi hace referencia a técnicas misteriosas, aquello que no puede ser descrito ni plasmado sobre el papel, lo sutil, la excelencia… Así comenzaba el entrenamiento del viernes noche con el maestro Pedro en el Unryû dojo, pero no era un entrenamiento mas, cada entrenamiento es único e irrepetible. Pedro se movía de forma muy natural con movimientos que pasaban desapercibidos hasta el momento del impacto, Koto Ryû… Los ukes atacaban y quedaban totalmente envueltos en su propio ataque quedando cegados completamente.

A pesar de llevar mas de una semana enfermo su movimiento y su energía eran diferentes, Hoko no Kamae, Ten, Chi, Jin, Hachimonji… esencia… En un instante de la clase el Shihan Chema comentaba el feeling, “..a veces cometemos errores sin darnos cuenta..” creo que para ello es importante la tranquilidad y la capacidad de aceptar nuestros errores.

La clase del día siguiente fue una profunda enseñanza… una vez en seiza, dos fotografias delante del maestro Pedro, una fotografía de Takamatsu Sensei con Hatsumi Sensei y la otra con el ideograma Nin. Como una brisa fresca ambas fotos recordaban la importancia de la enseñanza de Takamatsu de no cortar el lazo y de perseverar con el corazón. Las enseñanzas se desarrollaron sobre la base, Gyokko Ryû y el desarrollo a través del Henka. Entrenamiento no visible e incomprensible, el maestro Pedro comentaba que de 5ºdan en adelante tenían que practicar así… y que así es como se enseña a los 15ºdan…

Creo que hay que arriesgar para hallar verdaderamente un corazón sincero.

Muchas Gracias Pedro.

Guillermo García

GUILLERMO GARCIA


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Taikai Portugal- sufriendo a manos de Pedro Fleitas

GUILLERMO GARCIA

SHIDOSHI 9º DAN--"la intencion es primordial"

Desde la cuna practica Bujinkan, maestro exigente como pocos y atento hasta el mínimo detalle. Sus clases son completisimas, organizadas y llenas de técnicas en las que combina taijutsu y armas.
una frase: " NO HACEMOS TECNICAS, DESARROLLAMOS CONCEPTOS"
Algunas de sus enseñanzas:
-Respetar al maestro y valorarlo
-callar y escuchar cuando habla el maestro





Myôgi-

INFORMACION OBTENIDA DE http://imasp.wordpress.com/

13 agosto, 2010


Myôgi hace referencia a técnicas misteriosas, aquello que no puede ser descrito ni plasmado sobre el papel, lo sutil, la excelencia… Así comenzaba el entrenamiento del viernes noche con el maestro Pedro en el Unryû dojo, pero no era un entrenamiento mas, cada entrenamiento es único e irrepetible. Pedro se movía de forma muy natural con movimientos que pasaban desapercibidos hasta el momento del impacto, Koto Ryû… Los ukes atacaban y quedaban totalmente envueltos en su propio ataque quedando cegados completamente.

A pesar de llevar mas de una semana enfermo su movimiento y su energía eran diferentes, Hoko no Kamae, Ten, Chi, Jin, Hachimonji… esencia… En un instante de la clase el Shihan Chema comentaba el feeling, “..a veces cometemos errores sin darnos cuenta..” creo que para ello es importante la tranquilidad y la capacidad de aceptar nuestros errores.

La clase del día siguiente fue una profunda enseñanza… una vez en seiza, dos fotografias delante del maestro Pedro, una fotografía de Takamatsu Sensei con Hatsumi Sensei y la otra con el ideograma Nin. Como una brisa fresca ambas fotos recordaban la importancia de la enseñanza de Takamatsu de no cortar el lazo y de perseverar con el corazón. Las enseñanzas se desarrollaron sobre la base, Gyokko Ryû y el desarrollo a través del Henka. Entrenamiento no visible e incomprensible, el maestro Pedro comentaba que de 5ºdan en adelante tenían que practicar así… y que así es como se enseña a los 15ºdan…

Creo que hay que arriesgar para hallar verdaderamente un corazón sincero.

Muchas Gracias Pedro.

Guillermo García

PETROCCELLO

martes, 30 de agosto de 2011

Shihan Christian Petroccello
Christian Petroccello en swari gata Christian Petroccello en swari gata

El Shihan Christian Petroccello es un instructor de la Bujinkan Dôjô Budô Taijutsu, autorizado directamente por el Dr. Masaaki Hatsumi Sensei a transmitir las enseñanzas de las nueve antiguas artes marciales Japonesas que forman la Bujinkan.

Entrena las Artes Marciales Bujinkan desde el año 1987. Después de su primer viaje a Japón en el año 1994, comenzó a compartir las enseñanzas de las artes marciales Bujinkan. Ha viajado desde entonces todos los años a Japón, pudiendo apreciar todos los temas expuestos por el Sôke Hatsumi año tras año.

Christian Petroccello ha formado videos técnicos y escrito programas de estudio para colaborar con el crecimiento de los practicantes.
Editó desde 1997 al 2008 la publicación llamada Tenchiwadô (El cielo y la Tierra en Armonía son iguales) que se distribuyó por más de 20 países, la cual ayudó a entender aspectos históricos, culturales y filosóficos de las Artes Marciales y el Japón.
Durante el 2003, publico su propio libro llamado Shinden "Transmisión de Corazón".
En el año 2004, la prestigiosa editorial Kier publico su segundo libro titulado Ninjutsu, el cual se distribuye por toda Argentina y países de habla Hispana.
En tanto que en el 2009, salio al público su tercer libro titulado Ninpô & Budô, de la Editorial Dunken. Los libros "Ninjutsu" y "Ninpô & Budô" han sido dedicados por el Sôke Masaaki Hatsumi.

Viajes y seminarios

Su aprendizaje es acrecentado con dos o tres viajes anuales a Japón donde toma clases con Masaaki Hatsumi Sensei y diferentes Shihanes Japoneses, para seguir creciendo y profundizando en las verdaderas enseñanzas.

Viaja a muchos lugares donde es invitado para dar clases y cursos con la misión de poder difundir las artes marciales Bujinkan. Desde 1999 brinda seminarios anualmente en Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Italia, México, Suecia y Venezuela.
En estos últimos viajes ha recibido varias menciones y placas de reconocimiento de diferentes estudiantes de Bujinkan y miembros de la política, militares, y artistas marciales. Cabe destacar que en Italia ha recibido de manos del Gobernador de Messina en Sicilia, una mención honorífica como difusor de las Artes Marciales Bujinkan y Terapias Orientales. También en la ciudad de Atlixo en México, le fue concedida por el Alcalde una mención como miembro honorífico de la ciudad.

Recibió del maestro Masaaki Hatsumi la distinción de una medalla de Oro de Honor de la Bujinkan como reconocimiento a su trayectoria en las artes marciales.

Hatsumi sensei y Christian Petroccello Hatsumi sensei y Christian Petroccello.

Las enseñanzas

Christian Petroccello sigue las enseñanzas del Sôke Masaaki Hatsumi con su propia interpretación, tratando de compartir lo mas claro y directo las tradiciones marciales de Bujinkan. Sus clases mantienen el espíritu tradicional de las enseñanzas recibidas en sus anuales viajes a Japón.

Siempre tiene como énfasis en su practica y vida el Bufu San Kai. Según explica el Soke Masaaki Hatsumi, el universo se expresa en tres maneras (san kai) de perseverar (Shinobi):

  • Mi wo Shinobi (身を忍び): Es tener un cuerpo entrenado y conservado en buenas condiciones, para mantenerse fuerte y resistente físicamente.
  • Kokoro wo Shinobi (心を忍び): Se refiere a mantener la mente conciente moderada y ampliada con perseverancia.
  • Shiki wo Shinobi (識を忍び): La realización esta enfocada en una visión externa e interna (omote y ura) la cual le permiten tener una fortaleza espiritual, que brindad el conocimiento total proveniente de la sabiduría.

Christian Petroccello recibió el nombre de guerra Tenryû 天龍 por Masaaki Hatsumi Sôke. Su nombre marcial significa "Dragón del Cielo".

Clases

El Shihan Petroccello da clases en Castelar, provincia de Buenos Aires. Sus clases actualmente están siendo impartidas para adultos de ambos sexos y para niños. Tiene a su cargo instructores que dan clases en varios lugares de Buenos Aires, Bahía Blanca, Mendoza y Sierra de la Ventana, como así mismo en Brasil, Chile, Ecuardor y México.

A lo largo del año recibe estudiantes de diferentes países los cuales vienen a capacitarse. Un sábado al mes también brinda clase especial para cinturones negros e instructores.

Los horarios de las clases son:

  • Martes y Jueves de 21:00 a 22:30 Hs.
  • Sábados de 11:00 a 13:00 Hs.
  • Martes y Jueves de 18:30 a 19:30 Hs. - Clases de Niños (de 5 a 12 años)

Dirección del dôjô:
Avenida I. Arias 3039, Castelar (código postal 1712)
Buenos Aires, Argentina.
Teléfono: (+54 11) 4458-2118

Christian Petroccello con armadura yoroi Christian Petroccello con armadura japonesa tradicional (yoroi)

CONTACTO

Bujinkan Tenryû dôjô - Buenos Aires, Argentina
Contacto: goushi@sion.com

http://www.bujinkandojo.com.ar/









PETROCCELLO

Shihan Christian Petroccello
Christian Petroccello en swari gata Christian Petroccello en swari gata

El Shihan Christian Petroccello es un instructor de la Bujinkan Dôjô Budô Taijutsu, autorizado directamente por el Dr. Masaaki Hatsumi Sensei a transmitir las enseñanzas de las nueve antiguas artes marciales Japonesas que forman la Bujinkan.

Entrena las Artes Marciales Bujinkan desde el año 1987. Después de su primer viaje a Japón en el año 1994, comenzó a compartir las enseñanzas de las artes marciales Bujinkan. Ha viajado desde entonces todos los años a Japón, pudiendo apreciar todos los temas expuestos por el Sôke Hatsumi año tras año.

Christian Petroccello ha formado videos técnicos y escrito programas de estudio para colaborar con el crecimiento de los practicantes.
Editó desde 1997 al 2008 la publicación llamada Tenchiwadô (El cielo y la Tierra en Armonía son iguales) que se distribuyó por más de 20 países, la cual ayudó a entender aspectos históricos, culturales y filosóficos de las Artes Marciales y el Japón.
Durante el 2003, publico su propio libro llamado Shinden "Transmisión de Corazón".
En el año 2004, la prestigiosa editorial Kier publico su segundo libro titulado Ninjutsu, el cual se distribuye por toda Argentina y países de habla Hispana.
En tanto que en el 2009, salio al público su tercer libro titulado Ninpô & Budô, de la Editorial Dunken. Los libros "Ninjutsu" y "Ninpô & Budô" han sido dedicados por el Sôke Masaaki Hatsumi.

Viajes y seminarios

Su aprendizaje es acrecentado con dos o tres viajes anuales a Japón donde toma clases con Masaaki Hatsumi Sensei y diferentes Shihanes Japoneses, para seguir creciendo y profundizando en las verdaderas enseñanzas.

Viaja a muchos lugares donde es invitado para dar clases y cursos con la misión de poder difundir las artes marciales Bujinkan. Desde 1999 brinda seminarios anualmente en Alemania, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Italia, México, Suecia y Venezuela.
En estos últimos viajes ha recibido varias menciones y placas de reconocimiento de diferentes estudiantes de Bujinkan y miembros de la política, militares, y artistas marciales. Cabe destacar que en Italia ha recibido de manos del Gobernador de Messina en Sicilia, una mención honorífica como difusor de las Artes Marciales Bujinkan y Terapias Orientales. También en la ciudad de Atlixo en México, le fue concedida por el Alcalde una mención como miembro honorífico de la ciudad.

Recibió del maestro Masaaki Hatsumi la distinción de una medalla de Oro de Honor de la Bujinkan como reconocimiento a su trayectoria en las artes marciales.

Hatsumi sensei y Christian Petroccello Hatsumi sensei y Christian Petroccello.

Las enseñanzas

Christian Petroccello sigue las enseñanzas del Sôke Masaaki Hatsumi con su propia interpretación, tratando de compartir lo mas claro y directo las tradiciones marciales de Bujinkan. Sus clases mantienen el espíritu tradicional de las enseñanzas recibidas en sus anuales viajes a Japón.

Siempre tiene como énfasis en su practica y vida el Bufu San Kai. Según explica el Soke Masaaki Hatsumi, el universo se expresa en tres maneras (san kai) de perseverar (Shinobi):

  • Mi wo Shinobi (身を忍び): Es tener un cuerpo entrenado y conservado en buenas condiciones, para mantenerse fuerte y resistente físicamente.
  • Kokoro wo Shinobi (心を忍び): Se refiere a mantener la mente conciente moderada y ampliada con perseverancia.
  • Shiki wo Shinobi (識を忍び): La realización esta enfocada en una visión externa e interna (omote y ura) la cual le permiten tener una fortaleza espiritual, que brindad el conocimiento total proveniente de la sabiduría.

Christian Petroccello recibió el nombre de guerra Tenryû 天龍 por Masaaki Hatsumi Sôke. Su nombre marcial significa "Dragón del Cielo".

Clases

El Shihan Petroccello da clases en Castelar, provincia de Buenos Aires. Sus clases actualmente están siendo impartidas para adultos de ambos sexos y para niños. Tiene a su cargo instructores que dan clases en varios lugares de Buenos Aires, Bahía Blanca, Mendoza y Sierra de la Ventana, como así mismo en Brasil, Chile, Ecuardor y México.

A lo largo del año recibe estudiantes de diferentes países los cuales vienen a capacitarse. Un sábado al mes también brinda clase especial para cinturones negros e instructores.

Los horarios de las clases son:

  • Martes y Jueves de 21:00 a 22:30 Hs.
  • Sábados de 11:00 a 13:00 Hs.
  • Martes y Jueves de 18:30 a 19:30 Hs. - Clases de Niños (de 5 a 12 años)

Dirección del dôjô:
Avenida I. Arias 3039, Castelar (código postal 1712)
Buenos Aires, Argentina.
Teléfono: (+54 11) 4458-2118

Christian Petroccello con armadura yoroi Christian Petroccello con armadura japonesa tradicional (yoroi)

CONTACTO

Bujinkan Tenryû dôjô - Buenos Aires, Argentina
Contacto: goushi@sion.com

http://www.bujinkandojo.com.ar/









NESTOR ISCOVI



El Shihan Néstor Iscovi nacido el 27 de Abril de 1967, practica en la Bujinkan desde el año 1988 y viaja periódicamente a entrenar con el Soke Masaaki Hatsumi desde el año 1993. El mismo a participado y organizado seminarios con importantes miembros de la Bujinkan lo cuales han contribuido a su crecimiento. El Shihan Néstor Iscovi a recibido este año 2008, la graduación de 15 Dan otorgado por el Soke Masaaki Hatsumi.

Para comunicarse con el Shihan Nestor Iscovi diríjase a


MORYU DÔJÔ


Bujinkan Budo Taijutsu

Nestor Iscovi Shihan - 15 Dan

Telfax: ( 54-11) - 4682 - 7187

Pasaje Emilio Becher 2393

bujinkanarg@gmail.com

Buenos Aires. Argentina

http://www.bujinkanarg.com.ar
MORYU DOJO - ARGENTINA


NESTOR ISCOVI



El Shihan Néstor Iscovi nacido el 27 de Abril de 1967, practica en la Bujinkan desde el año 1988 y viaja periódicamente a entrenar con el Soke Masaaki Hatsumi desde el año 1993. El mismo a participado y organizado seminarios con importantes miembros de la Bujinkan lo cuales han contribuido a su crecimiento. El Shihan Néstor Iscovi a recibido este año 2008, la graduación de 15 Dan otorgado por el Soke Masaaki Hatsumi.

Para comunicarse con el Shihan Nestor Iscovi diríjase a


MORYU DÔJÔ


Bujinkan Budo Taijutsu

Nestor Iscovi Shihan - 15 Dan

Telfax: ( 54-11) - 4682 - 7187

Pasaje Emilio Becher 2393

bujinkanarg@gmail.com

Buenos Aires. Argentina

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MORYU DOJO - ARGENTINA


JOSE GARCIA

lunes, 29 de agosto de 2011


-




JOSE FRANCISCO GARCIA
SHIHAN BUJINKAN
JOSE GARCIA Y HATSUMI SENSEI
TAIKAI AÑO 95

NAGARE DOJO-HUERCAL DE ALMERIA-
Calle Esmeralda, S/N Huércal de Almería (Almería)Urbanización Los Pinos
BUJINKAN EN HUERCAL DE ALMERIA

SHIHAN JOSE GARCIA


ENTRENAMIENTO

DIA: MARTES Y JUEVES

MAS INFORMACION
http://bujinkannagare.com/

Jose es una excelente persona y un gran maestro. Sus clases son dinamicas y completas.
Su costumbre es empezar con un buen calentamiento corriendo alrededor del dojo practicando ukemis, kaiten y multitud de divertidos juegos que hacen del sacrificio un goce.
Tiemblan los buyus cuando lo ven agarrando un bo o cualquier arma larga que usara para hacernos rodar y saltar por el tatami.

Su taijutsu es especial, propio y en cualquier situacion no tiene inconvenientes para explicar a su compañeros o alumnos cualquier secreto que disponga una tecnica. Sus tecnicas son dinamicas, llenas de vida, control y sentido alentando al -non stop- con el sentimiento de que cualquier tecnica es buena si con ella consigues salvar la vida.


Actualmente imparte clases en -Nagaredojo- ALMERIA

http://bujinkannagare.com/


LA VIDA ES CAMBIO

septiembre 29, 2010

by: José Francisco – Oni Gami Ryu -

A veces, vivir o morir puede estar en un cambio de dirección. Quizás ese cambio te hizo volver a la realidad, o quizás todo lo contrario, te hizo perderte aún más en la oscuridad de tu mente. Tomar la dirección correcta, es tomar la vía de vivir.

¿Cuál es la dirección correcta? ¿Cuándo tengo que tomarla? ¿En qué momento?

El “cambio” a veces no significa modificar todo, si no adecuarse a las circunstancias. Es esencial tener esa predisposición al cambio, siempre que sea necesario. Entendemos “Cambio”, en este caso, como “Adaptación”. Cambio y me adapto, en definitiva, me adapto y produzco un cambio en la forma de ver, sentir o hacer algo. Puede ser algo concreto, o una circunstancia más general.

Normalmente pequeñas cosas, que unidas, desencadenan cambios más importantes.miguel y jose - Japón 2010 - Bujinkan Frank Dojo

Puede ser difícil muchas veces determinar una buena dirección a tomar, y no caer en el error de la equivocación.

Estoy convencido de que un kokoro “sano” puede tener capacidad para hallar la respuesta adecuada. Si surge la duda; tu maestro siempre está ahí.

A través del tiempo se producen muchos cambios, debemos considerarlos parte de la vida misma. La naturaleza cambia constantemente y se adapta con asombrosa naturalidad. A veces no es agradable, pero sí necesaria para el buen equilibrio de todos sus elementos.

Haz que tu vida sea más “Shizen” y que los cambios sean una parte más de tu vida.

Si alguien de tu alrededor cambia inesperadamente, no te sorprendas demasiado, quizás era necesario que se produjera. Estamos acostumbrados a que los cambios sean progresivos, esto es más asequible para el intelecto ajeno, pero si se producen de forma espontánea, el impacto es más notable y probablemente más difícil de asimilar. Es posible que ya se estuvieran produciendo, quizás no te percataste. Ten una mente abierta y comprende.

Nada en la vida permanece igual siempre. Nace, cambia, muere, para según quién, vuelve a nacer, cambiar y de nuevo a morir. El ciclo puede o no cerrarse, depende de las creencias espirituales de cada uno.

Sea como fuere, somos parte de ese ciclo. No puedes alejarte del mismo aunque quieras, no puedes dejarlo de lado.. Todo continúa, contigo o sin ti.

Recuerda que eres importante, válido y necesario para el equilibrio natural.

Sentir el Budo es comprender ese ciclo. Sentir es vivir. Si tus sentidos no perciben esto, no pasa nada, sólo es cuestión de tiempo. Nuestro Soke, Hatsumi Sensei comentaba hace pocos días en Ayase, Japón, en una de sus clases; “Intenta sentir con tus manos, a través de ellas pueden ver la intención de tu oponente y saber que va a hacer”.

Concepto quizás difícil de sentir, ¿o quizás no tanto? ¿Alguna vez has oído en tu interior?:

¿Nunca has puesto tu mano en la barriga de tu mujer antes de que diera a luz?, ¿Sentiste la vida?

¿Alguna vez pusiste tu mano en la frente de tu hijo, amigo,… cuando estaba enfermo? ¿Has sentido algo más de algunos grados de calor?

¿Quizás le diste una palmada a alguien en la espalda dándole ánimo? ¿Sentiste su inquietud?

¿Pudiste ver la alegría contenida, cuando sentiste temblar su cuerpo a través de tus manos?

¿Qué te transmitió aquel apretón de manos?

¿Qué sentiste en aquel abrazo?

No creo que haga falta poner más ejemplos.

Si vivimos en mundo de sensaciones, agradables y no agradables, por qué no aprovecharlas.

Los sentidos están ahí, algunos quizás dormidos, en silencio, esperando brotar. Haz que salgan y vive tu vida realmente. No sólo somos cuerpo o materia física, nuestra esencia está dentro de nosotros mismos. No la ocultes demasiado, no tiene sentido, compártela con los demás. Un okuden es un buen momento para ello.

Mi viaje a Japón en julio de 2010 ha sido de nuevo diferente. Se combinan el cambio con las sensaciones vividas. Es cierto que todo está físicamente más o menos igual, pero los cambios se van produciendo paulatinamente en uno mismo, uno no puede ser exactamente igual todos los años, hemos vivido más cosas y hay más experiencia; eso te va haciendo modificar algunos hábitos o te crea otros nuevos.

Por lo tanto tu experiencia del cambio es evidente.

Un ejemplo claro podéis verlo si observáis las fotos de años anteriores, hay un cambio físico en mis buyus y en mí mismo, esta diferencia se extiende inevitablemente a tu faceta más espiritual.

Analizando las sensaciones vividas, observo como el resultado de mi visión me hace no caer en el error de visualizar los lugares con la determinación total de ser ya conocidos, aunque así lo son muchos de ellos, si no, casi como si fuera la primera vez, si actúas de esta manera, esto puede hacerte observar cosas que en otras ocasiones no viste. Con lo cual tu sensación del lugar se acrecienta enormemente. Sin darte cuenta a cambiado; aunque es la misma cosa y sigue estando en el mismo lugar, ya no lo ves como antes, ahora tiene una pequeña connotación más que te hace percibirla diferente.

Toda esta experiencia es la que posteriormente se reflejará en tu entrenamiento, en el Dojo, en la relación con tus Buyu,… en tu vida.

Aprovecha lo vivido, porque de ello dependerá tu evolución como persona.

Una buena persona, es buen artista marcial, un buen artista en un buen guerrero, un buen guerrero es una buena persona que vive por la paz.

Os deseo que seáis buenos guerreros. Sed felices.

Miro hacia atrás y veo años de práctica, cursos, entrenamientos,…miro hacia delante y aún más largo parece ser el camino.
Busco el término medio de la balanza y veo el presente, que es en el cual me encuentro, y el importante en definitiva.
Mi presente, resultado de mi pasado y punto de partida de un futuro aún inexistente.

Y de repente llega el Judan, que sorpresa!!
Los nervios afloran, el sudor brota; las lágrimas están presentes.
La efímera lucha interior por controlar la emoción surgida es casi trasparente. El “ki”, que brota alterado, dirige mis pasos al encuentro; las manos tiemblan levemente y la respiración se entrecorta. El gran abrazo atenúa la situación.
Es casi como pasar otro Sakki Test.
Con la sencillez y profundidad de un Haiku, transcurre el momento.
Inolvidable sensación.

Es un paso más hacia no sé dónde. Qué más sentimientos vendrán, qué más conceptos llenaran nuestros corazones.
Una vez pasado el momento y los días, mi paz interior se hace aún más presente. El entrenamiento continúa.

Así son las emociones, tal como vienen, se van, aunque la sensación en este caso es casi palpable.

Les deseo lo mejor tanto para los que creen como para los que no. Creer en alguien es confiar en esa persona y por lo tanto ser sinceros con él y consigo mismo.

Kankaku: sentimiento, sinceridad. No se puede, ser sincero con los demás y no serlo consigo mismo, es totalmente incompatible. Es un autoengaño.

Disfruta de la vida y alégrate por el bien de los demás, si no, nunca conseguirás ser una buena persona, un buen budoka y un buen guerrero.
Quiero terminar agradeciendo a mi profesor, Frank, la confianza depositada en mí, así como también a los shihanes que me apoyaron en su momento.

No puedo olvidar a mis buyus por su amable paciencia y a mis alumnos, que de forma incondicional me acompañan cada día en el entrenamiento. Todos ellos me han dado la oportunidad de progresar poco a poco en esta larga travesía, que aún continua, y expandirme en el budo.

“Fría mañana
miradas perdidas
Tobu Noda”.

…. Domo Arigato

José Fº


JOSE GARCIA


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JOSE FRANCISCO GARCIA
SHIHAN BUJINKAN
JOSE GARCIA Y HATSUMI SENSEI
TAIKAI AÑO 95

NAGARE DOJO-HUERCAL DE ALMERIA-
Calle Esmeralda, S/N Huércal de Almería (Almería)Urbanización Los Pinos
BUJINKAN EN HUERCAL DE ALMERIA

SHIHAN JOSE GARCIA


ENTRENAMIENTO

DIA: MARTES Y JUEVES

MAS INFORMACION
http://bujinkannagare.com/

Jose es una excelente persona y un gran maestro. Sus clases son dinamicas y completas.
Su costumbre es empezar con un buen calentamiento corriendo alrededor del dojo practicando ukemis, kaiten y multitud de divertidos juegos que hacen del sacrificio un goce.
Tiemblan los buyus cuando lo ven agarrando un bo o cualquier arma larga que usara para hacernos rodar y saltar por el tatami.

Su taijutsu es especial, propio y en cualquier situacion no tiene inconvenientes para explicar a su compañeros o alumnos cualquier secreto que disponga una tecnica. Sus tecnicas son dinamicas, llenas de vida, control y sentido alentando al -non stop- con el sentimiento de que cualquier tecnica es buena si con ella consigues salvar la vida.


Actualmente imparte clases en -Nagaredojo- ALMERIA

http://bujinkannagare.com/


LA VIDA ES CAMBIO

septiembre 29, 2010

by: José Francisco – Oni Gami Ryu -

A veces, vivir o morir puede estar en un cambio de dirección. Quizás ese cambio te hizo volver a la realidad, o quizás todo lo contrario, te hizo perderte aún más en la oscuridad de tu mente. Tomar la dirección correcta, es tomar la vía de vivir.

¿Cuál es la dirección correcta? ¿Cuándo tengo que tomarla? ¿En qué momento?

El “cambio” a veces no significa modificar todo, si no adecuarse a las circunstancias. Es esencial tener esa predisposición al cambio, siempre que sea necesario. Entendemos “Cambio”, en este caso, como “Adaptación”. Cambio y me adapto, en definitiva, me adapto y produzco un cambio en la forma de ver, sentir o hacer algo. Puede ser algo concreto, o una circunstancia más general.

Normalmente pequeñas cosas, que unidas, desencadenan cambios más importantes.miguel y jose - Japón 2010 - Bujinkan Frank Dojo

Puede ser difícil muchas veces determinar una buena dirección a tomar, y no caer en el error de la equivocación.

Estoy convencido de que un kokoro “sano” puede tener capacidad para hallar la respuesta adecuada. Si surge la duda; tu maestro siempre está ahí.

A través del tiempo se producen muchos cambios, debemos considerarlos parte de la vida misma. La naturaleza cambia constantemente y se adapta con asombrosa naturalidad. A veces no es agradable, pero sí necesaria para el buen equilibrio de todos sus elementos.

Haz que tu vida sea más “Shizen” y que los cambios sean una parte más de tu vida.

Si alguien de tu alrededor cambia inesperadamente, no te sorprendas demasiado, quizás era necesario que se produjera. Estamos acostumbrados a que los cambios sean progresivos, esto es más asequible para el intelecto ajeno, pero si se producen de forma espontánea, el impacto es más notable y probablemente más difícil de asimilar. Es posible que ya se estuvieran produciendo, quizás no te percataste. Ten una mente abierta y comprende.

Nada en la vida permanece igual siempre. Nace, cambia, muere, para según quién, vuelve a nacer, cambiar y de nuevo a morir. El ciclo puede o no cerrarse, depende de las creencias espirituales de cada uno.

Sea como fuere, somos parte de ese ciclo. No puedes alejarte del mismo aunque quieras, no puedes dejarlo de lado.. Todo continúa, contigo o sin ti.

Recuerda que eres importante, válido y necesario para el equilibrio natural.

Sentir el Budo es comprender ese ciclo. Sentir es vivir. Si tus sentidos no perciben esto, no pasa nada, sólo es cuestión de tiempo. Nuestro Soke, Hatsumi Sensei comentaba hace pocos días en Ayase, Japón, en una de sus clases; “Intenta sentir con tus manos, a través de ellas pueden ver la intención de tu oponente y saber que va a hacer”.

Concepto quizás difícil de sentir, ¿o quizás no tanto? ¿Alguna vez has oído en tu interior?:

¿Nunca has puesto tu mano en la barriga de tu mujer antes de que diera a luz?, ¿Sentiste la vida?

¿Alguna vez pusiste tu mano en la frente de tu hijo, amigo,… cuando estaba enfermo? ¿Has sentido algo más de algunos grados de calor?

¿Quizás le diste una palmada a alguien en la espalda dándole ánimo? ¿Sentiste su inquietud?

¿Pudiste ver la alegría contenida, cuando sentiste temblar su cuerpo a través de tus manos?

¿Qué te transmitió aquel apretón de manos?

¿Qué sentiste en aquel abrazo?

No creo que haga falta poner más ejemplos.

Si vivimos en mundo de sensaciones, agradables y no agradables, por qué no aprovecharlas.

Los sentidos están ahí, algunos quizás dormidos, en silencio, esperando brotar. Haz que salgan y vive tu vida realmente. No sólo somos cuerpo o materia física, nuestra esencia está dentro de nosotros mismos. No la ocultes demasiado, no tiene sentido, compártela con los demás. Un okuden es un buen momento para ello.

Mi viaje a Japón en julio de 2010 ha sido de nuevo diferente. Se combinan el cambio con las sensaciones vividas. Es cierto que todo está físicamente más o menos igual, pero los cambios se van produciendo paulatinamente en uno mismo, uno no puede ser exactamente igual todos los años, hemos vivido más cosas y hay más experiencia; eso te va haciendo modificar algunos hábitos o te crea otros nuevos.

Por lo tanto tu experiencia del cambio es evidente.

Un ejemplo claro podéis verlo si observáis las fotos de años anteriores, hay un cambio físico en mis buyus y en mí mismo, esta diferencia se extiende inevitablemente a tu faceta más espiritual.

Analizando las sensaciones vividas, observo como el resultado de mi visión me hace no caer en el error de visualizar los lugares con la determinación total de ser ya conocidos, aunque así lo son muchos de ellos, si no, casi como si fuera la primera vez, si actúas de esta manera, esto puede hacerte observar cosas que en otras ocasiones no viste. Con lo cual tu sensación del lugar se acrecienta enormemente. Sin darte cuenta a cambiado; aunque es la misma cosa y sigue estando en el mismo lugar, ya no lo ves como antes, ahora tiene una pequeña connotación más que te hace percibirla diferente.

Toda esta experiencia es la que posteriormente se reflejará en tu entrenamiento, en el Dojo, en la relación con tus Buyu,… en tu vida.

Aprovecha lo vivido, porque de ello dependerá tu evolución como persona.

Una buena persona, es buen artista marcial, un buen artista en un buen guerrero, un buen guerrero es una buena persona que vive por la paz.

Os deseo que seáis buenos guerreros. Sed felices.

Miro hacia atrás y veo años de práctica, cursos, entrenamientos,…miro hacia delante y aún más largo parece ser el camino.
Busco el término medio de la balanza y veo el presente, que es en el cual me encuentro, y el importante en definitiva.
Mi presente, resultado de mi pasado y punto de partida de un futuro aún inexistente.

Y de repente llega el Judan, que sorpresa!!
Los nervios afloran, el sudor brota; las lágrimas están presentes.
La efímera lucha interior por controlar la emoción surgida es casi trasparente. El “ki”, que brota alterado, dirige mis pasos al encuentro; las manos tiemblan levemente y la respiración se entrecorta. El gran abrazo atenúa la situación.
Es casi como pasar otro Sakki Test.
Con la sencillez y profundidad de un Haiku, transcurre el momento.
Inolvidable sensación.

Es un paso más hacia no sé dónde. Qué más sentimientos vendrán, qué más conceptos llenaran nuestros corazones.
Una vez pasado el momento y los días, mi paz interior se hace aún más presente. El entrenamiento continúa.

Así son las emociones, tal como vienen, se van, aunque la sensación en este caso es casi palpable.

Les deseo lo mejor tanto para los que creen como para los que no. Creer en alguien es confiar en esa persona y por lo tanto ser sinceros con él y consigo mismo.

Kankaku: sentimiento, sinceridad. No se puede, ser sincero con los demás y no serlo consigo mismo, es totalmente incompatible. Es un autoengaño.

Disfruta de la vida y alégrate por el bien de los demás, si no, nunca conseguirás ser una buena persona, un buen budoka y un buen guerrero.
Quiero terminar agradeciendo a mi profesor, Frank, la confianza depositada en mí, así como también a los shihanes que me apoyaron en su momento.

No puedo olvidar a mis buyus por su amable paciencia y a mis alumnos, que de forma incondicional me acompañan cada día en el entrenamiento. Todos ellos me han dado la oportunidad de progresar poco a poco en esta larga travesía, que aún continua, y expandirme en el budo.

“Fría mañana
miradas perdidas
Tobu Noda”.

…. Domo Arigato

José Fº


JAVIER GOMIZ

domingo, 28 de agosto de 2011


-


mapa del dojo
OMOI DOJO
SHIDOSHI JAVIER GOMIZ -BUJINKAN EN ROQUETAS DE MAR- calle Perez Galdos 10, frente al mercadona de El parador-ROQUETAS DE MAR-

HORARIO
MARTES Y JUEVES 19:00-20:30




Javier Gómiz es desde hace más de 7 años el instructor de los jovenes ninjas de Bujinkan Frank Dôjô.

Shidoshi (Instructor Senior) 8º Dan como practicante de Bujinkan Budo Taijutsu-

Cinturon Negro 2º Dan por la Federación de Luchas Olimpicas y Disciplinas asociadas.
Monitor Nacional Nivel II ( FEL y DA)

Desde el principio he entendido la docencia de Artes Marciales para estos pequeños guerreros como un buen pilar donde sostener y complementar la educación de los pequeños de la casa. Donde a través de un sistema de Lucha, el alumno participa del entrenamiento físico del cuerpo, comparte experiencias con sus compañeros y se rodea de valores positivos para desarrollarse de la mejor manera en estas etapas iniciales de la vida.


Actualmente continúo mi aprendizaje y evolución como budoka bajo la supervisión del Shihan Frank Tortosa 15º Dan de la Bujinkan Budo Taijutsu.


Continuo realizando numerosos seminarios nacionales e internacionales con los mejores y mas reputados maestros del mundo, viajando a Japón para acudir a la fuente y recibir de primera mano las enseñanzas de los maestros Japoneses.


JAVIER GOMIZ


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mapa del dojo
OMOI DOJO
SHIDOSHI JAVIER GOMIZ -BUJINKAN EN ROQUETAS DE MAR- calle Perez Galdos 10, frente al mercadona de El parador-ROQUETAS DE MAR-

HORARIO
MARTES Y JUEVES 19:00-20:30




Javier Gómiz es desde hace más de 7 años el instructor de los jovenes ninjas de Bujinkan Frank Dôjô.

Shidoshi (Instructor Senior) 8º Dan como practicante de Bujinkan Budo Taijutsu-

Cinturon Negro 2º Dan por la Federación de Luchas Olimpicas y Disciplinas asociadas.
Monitor Nacional Nivel II ( FEL y DA)

Desde el principio he entendido la docencia de Artes Marciales para estos pequeños guerreros como un buen pilar donde sostener y complementar la educación de los pequeños de la casa. Donde a través de un sistema de Lucha, el alumno participa del entrenamiento físico del cuerpo, comparte experiencias con sus compañeros y se rodea de valores positivos para desarrollarse de la mejor manera en estas etapas iniciales de la vida.


Actualmente continúo mi aprendizaje y evolución como budoka bajo la supervisión del Shihan Frank Tortosa 15º Dan de la Bujinkan Budo Taijutsu.


Continuo realizando numerosos seminarios nacionales e internacionales con los mejores y mas reputados maestros del mundo, viajando a Japón para acudir a la fuente y recibir de primera mano las enseñanzas de los maestros Japoneses.


GOEMON

martes, 23 de agosto de 2011

GOEMON

SHUGENDO



YAMABUSHI

SHUGENDO

El Shugendo o la vía de los poderes

Articulo de : Michel COQUET / Traducción: Jordi Vila Vila

(http://mongaku.net/b/2009/11/13/el-shugendo-o-la-via-de-los-poderes/)

Japón posee dos religiones principales: el Shintoismo, que es la religión del estado, y el Budismo.

El Shintoismo es la más antigua. Es una auténtica religión, poco conocida, que hace hincapié en el respeto y la veneración a los dioses (Kami), entendiendo por dioses las fuerzas elementales superiores (sánscrito: Devas) que se encuentran en todos los elementos, en todos los reinos y en todas las formas. La mayoría de los ritos aspiran a controlar estas fuerzas. El hombre posee también esta fuerza y la espiritualidad del Shinto consiste en desarrollar estas potencialidades.



Para ello debe existir una armonía entre el Dios personal y los dioses (Kami). Esta armonía se realiza en lugares naturales, por lo que se da una gran importancia a los Kami de las montañas donde el hombre buscará su divinidad.

Por otro parte, tenemos el Budismo que puede clasificarse brevemente en tres grupos:

1. El budismo tradicional de las sectas de Nara.

2. La rama contemplativa del Zen.

3. El budismo tántrico representado por el Shingon y el Tendai.

Tanto el Shugendo como el Shingon, buscan el aislamiento dado su carácter ascético y esotérico. Su aparición no está claramente definida ya que desde siempre han existido en el Japón los ascetas independientes y solitarios que transmitían oralmente las técnicas. Algunas de estas técnicas son chinas como la Ommyodo, que es una técnica de longevidad física incluyendo la teoría del in/yo (yin/yang) y de los cinco elementos(GoDai). Parece ser que en los origines hubo una transmisión secreta pero ignoro de dónde procede, algunos Yamabushi afirman que viene de los Bodhisattva procedentes de la India y de China (Lohan). Las técnicas siguieron, sin duda, algunos ritos anímicos del viejo Shinto y fueron asimiladas fuertemente a las escuelas del budismo esotérico en el siglo VII.



En-no-gyoja
Era necesario dar a estos ascetas un objetivo y una doctrina, y esto es lo que hizo En-no-gyoja llamado también: En-no-otsunu o En-no-ubasoku. Nació en el pueblo de Chihara en el distrito de Kami Katsuragi en Yamato, y a su nacimiento ya poseía la ciencia infusa. Calumniado por un discípulo celoso, fue exiliado por el emperador, pero su magia crecía mientras seguía practicando, dicen, la magia de Kujaku-myo-o. Enteramente liberado y realizado, se divertía en compañía de los huéspedes celestiales. A los cuarenta años, decidió vivir en una cueva, vestido con bejucos y comiendo resina de pino, elemento importante para los taoístas candidatos a la inmortalidad. Queriendo construir un puente que conectara el pico de Kimbusen en Yamato y el pico de Katsuragi, por medio de los espíritus elementales de la naturaleza (kijin), fue exiliado por el emperador Mommu (697-707) a la isla de Izu. Pero, libre de las contingencias materiales, se evadía todas las noches y subía al Monte Fuji donde practicaba sus ejercicios. Más tarde, se acercó divinamente a la corte y finalmente se convirtió en un espíritu puro, y voló a los cielos. En cualquier caso es a este adepto a quien siguen los shugenja.


En-no-gyoja era un adepto fuera de lo común. Se dice incluso que habría encontrado a Nagarjuna en una gruta del Monte Katsuragi, donde éste último le habría otorgado directamente la ley esotérica (nippo). Sin embargo, este adepto no creó ninguna escuela, sólo transmitió oralmente su conocimiento y fueron sus discípulos quienes comenzaron a estructurar los grupos para seguir sus directivas.

Todavía existen hoy numerosas montañas donde los shugenja se mantienen activos. Los dos sitios más populares son el Kimbusen en Yoshino y el Monte Ominé, a unos quince kilómetros más al sur. Sin olvidar también el de Dewasanzan situado al norte, más o menos integrado al Shinto. En-no-gyoja habría frecuentado el monte Kimbusen en los años 672-685 y habría construido un templo budista, el Kimbusen-ji.

El Shugendo adoptó un gran número de deidades del shintoísmo y del budismo esotérico Tendai y Shingon. Entre las más populares se encuentran Fudo-myo-o y Kongo-zao, la divinidad que custodia la montaña de Kimbusen, donde se cree que el futuro Buda Maitreya debe reaparecer. No obstante, ambas divinidades son manifestaciones de Buda y lo que motiva a los ascetas montañeses actualmente, además del desarrollo de los poderes psíquicos, es la adquisición de la budeidad.

Hacia finales del período Heian, el centro más activo era el de Kimbusen. Con el tiempo fue abandonado y sustituido poco a poco por el de Kumano que, mejor organizado, vio crecer su influencia. Dos ramas distintas empezaron a distinguirse. Los ascetas del Shugendo nunca fueron reconocidos como una secta, y muchos desordenes tuvieron lugar entre estas dos ramas que pelearon sin cesar. Entonces se tomó la decisión en 1612 y por intervención del Gobierno, que los ascetas de Tozan fueran integrados en adelante a la secta Shingon, y que los de Honzan dependerían de la autoridad de la secta Tendai.

Hacia el siglo XVII, el Shugendo se vio debilitado porque muchos shugenja abusaron de su autoridad física y espiritual, observándose un aumento del charlatanismo entre los ascetas laicos. Sin embargo siguió existiendo una élite seria que afortunadamente, tenía por objetivo preservar el fondo tradicional, unido en el mayor de los secretos por una revelación iniciática que se remontaba más allá del reformador En-no-gyoja.

En 1800 el número de yamabushi era considerable y se contabilizaron cerca de 170.000. En nuestros días debe haber solamente unos 10.000. Los verdaderos ascetas son todavía más raros, viven aislados en las montañas y apenas existe la posibilidad de acercase a ellos, por otra parte se desconoce su número.



El peregrinaje


El Shugendo es la búsqueda, por medio de ejercicios (shu), en gran parte mágicos, de poderes sobrenaturales (ken). El Shugendo es el conjunto de las normas que conviene seguir para llegar a tal fin.

A los ascetas del Shugendo se les llama: “Yamabushi” (literalmente: los practicantes que duermen en las montañas).

Cuatro veces al año, los yamabushi practican “la entrada a la montaña” (nyubu). Simbólicamente, consiste para los peregrinos en sufrir los tormentos de las diez vías del más allá con el fin de ser liberado después de la transición. Estos grandes peregrinajes en la montaña pueden durar quince días, un mes o más. Durante estos períodos de grandes ejercicios, el asceta, que ya se abstiene de carne y alcohol, y que mantiene una castidad absoluta, tampoco toma cereales. Sólo tiene derecho a algunas hierbas, hojas y resina de pino. Todo esto forma parte de la ascesis de la montaña (Sangaku Shugyo) del Shugendo. Otros ritos son todavía más severos, tales como los nueve días durante los cuales el asceta no debe ni moverse, ni dormir, ni beber, ni comer, ni hablar. Los ascetas solitarios que pasan uno o más inviernos en una cueva, apenas van vestidos. Este sufrimiento va a permitir al yamabushi superar su naturaleza humana y es también un medio de purificación de las deudas karmicas (las deudas incurridas en vidas pasadas) El sufrimiento es considerado como una liberación de aquello que aún se encuentra en el hombre y le impide acceder al estado de Buda. Todo esto será simbólicamente escenificado por la entrada a la montaña, una marcha que conducirá al hombre corriente de la oscuridad a la luz. Este viaje iniciático está marcado por diez etapas bien precisas. A lo largo del trayecto, los peregrinos rinden homenaje a divinidades tales como En-no-Gyoja o Fudomyo-o. Es una verdadera rueda de la vida en un único peregrinaje, ya que el peregrino busca realizar lo que el hombre ordinario debe alcanzar en varias existencias. Sólo la tradición del Monte Haguro ha perpetuado esta ascesis:

«En el monte Haguro el Jikkai shugyo tiene lugar en el nyubu de otoño. Los yamabushi deben realizar entonces prácticas y rituales que corresponden a cada una de estas diez vías.

Los suplicios del infierno están representados por el namban ibushi (ahumado de pimienta roja), durante el cual los yamabushi deben respirar las fumigaciones violentamente irritantes de la pimienta roja, quemada sobre brasas. Los dolores de los gaki son el hambre (ayuno de tres días) y los dolores de los animales la sed (privación de toda utilización del agua para los cuidados del cuerpo). El mundo de los ashura es el combate, por eso está representado por la lucha (sumô). La contribución de las faltas, en forma de una larga sucesión de postraciones de todo el cuerpo en el suelo, es la ascesis del mundo de los hombres. La del mundo de los dioses está representada por una danza cantada; la de los shomon es el ritual de la madera (originariamente era la recogida de la madera, que ahora se ha convertido en un simple rito), la de los engagu es el ritual del agua lustral. El mundo de los bodisatva está representado por el tokogatame, meditación de transmisión secreta. Por último, la vía de los buda es la ceremonia del kanjo, en la cual el yamabushi es consagrado buda en su cuerpo y recibe las transmisiones secretas, correspondientes al grado al que llegó durante la entrada a la montaña.

Al salir del nyubu y después de haber conocido los sufrimientos del más allá, el yamabushi renace con la naturaleza de buda.» (1) Ecole Pratique des Hautes Etudes /CE R.T. P.J. (Anne Marie Bouchy, Tokuhon ascète del Nenbutsu, p. 169-170.

El peregrinaje se realiza en un orden bien determinado. En cabeza un yamabushi abre el camino y lleva un hacha como atributo de su función. Le sigue el portador de la caracola y dos otros que llevan respectivamente un pequeño stupa y un cofre. Tras ellos va el director del peregrinaje, el sho sendatsu, luego los veteranos (doshu) y finalmente los neófitos (shinkaku).

El guía (sendatsu) es indispensable ya que sólo él puede dirigir sin riesgo, el peregrinaje a través de un frondoso bosque donde es muy fácil perderse o sufrir un accidente mortal (no es raro que la gente se pierda en estos bosques y muera de hambre y frío).

Excepto algunos raros ascetas yoguis que viven medio desnudos durante el invierno, el yamabushi va bien equipado. Vestido de blanco, tiene la frente cubierta por un pequeño “tokin” y en ocasiones lleva también una gran cofia protectora contra la lluvia y el sol, así como un abrigo de cáñamo (el suzukaké). Se reconoce fácilmente a un yamabushi por el pectoral que lleva, el kesa, adornado con seis borlas de color. Alrededor de sus riñones ata una piel de ante, el hishiki, que le sirve para sentarse y de aislante magnético durante la meditación, protegiéndole al mismo tiempo de la humedad. También usa polainas y sandalias de paja. El yamabushi no se separa de algunos objetos tales como el rosario (nenju) de 108 cuentas, un bastón de exorcismo (shakujo) y la caracola (hora) que le sirve para anunciar su llegada, localizarse y en definitiva para comunicarse a distancia gracias a un código secreto de sonidos. Llevan también un cofre portátil (oi), que contiene objetos religiosos o textos, por encima del cual se encuentra una caja más pequeña, el katabato. Y para finalizar, lleva en su mano el clásico bastón del peregrino.



Durante las meditaciones, los ascetas yamabushi deben identificarse a Fudo-myo-o, a Dainichi-nyorai o a Zaogongen. Los medios utilizados para esta identificación son los gestos mágicos (mudra), las recitaciones (mantras) y las oraciones (dharani), así como la visualización. Es por el poder de estas divinidades (inmanentes al psiquismo del asceta) que el yamabushi realiza rápidamente hazañas sorprendentes, lo que da lugar a concursos de poderes (genkurabé), tales como la invisibilidad, la telepatía, etc.… Hace unos diez años, tuve el privilegio de andar con los pies desnudos y junto a los yamabushi de Takao, sobre brasas incandescentes. Asimismo fui testigo del sorprendente espectáculo de una mujer yamabushi, ya mayor, que meditaba en una cuba de agua hirviendo. Otros suben una escalera formada por hojas afiladas de katanas, mientras que otros causan la muerte a un hombre y luego lo reaniman. Mientras otros yamabushi practican la levitación o la telequinesia.

La completa realización de un yamabushi consiste en tres etapas que renueva constantemente a lo largo de su vida:

1. La ascesis
2. La identificación
3. Las obras
La ascesis implica una retirada, una interiorización, para un duro período de ejercicios. La tercera etapa, al contrario, es una exteriorización en el mundo de los hombres, en la sociedad, con el fin de ayudar a los desheredados gracias a los poderes adquiridos. El yamabushi sobresale en el arte de curar, en el exorcismo, en la adivinación, etc. La identificación es el objetivo de la primera etapa y la condición de la tercera.

SHUGENDO



YAMABUSHI

SHUGENDO

El Shugendo o la vía de los poderes

Articulo de : Michel COQUET / Traducción: Jordi Vila Vila

(http://mongaku.net/b/2009/11/13/el-shugendo-o-la-via-de-los-poderes/)

Japón posee dos religiones principales: el Shintoismo, que es la religión del estado, y el Budismo.

El Shintoismo es la más antigua. Es una auténtica religión, poco conocida, que hace hincapié en el respeto y la veneración a los dioses (Kami), entendiendo por dioses las fuerzas elementales superiores (sánscrito: Devas) que se encuentran en todos los elementos, en todos los reinos y en todas las formas. La mayoría de los ritos aspiran a controlar estas fuerzas. El hombre posee también esta fuerza y la espiritualidad del Shinto consiste en desarrollar estas potencialidades.



Para ello debe existir una armonía entre el Dios personal y los dioses (Kami). Esta armonía se realiza en lugares naturales, por lo que se da una gran importancia a los Kami de las montañas donde el hombre buscará su divinidad.

Por otro parte, tenemos el Budismo que puede clasificarse brevemente en tres grupos:

1. El budismo tradicional de las sectas de Nara.

2. La rama contemplativa del Zen.

3. El budismo tántrico representado por el Shingon y el Tendai.

Tanto el Shugendo como el Shingon, buscan el aislamiento dado su carácter ascético y esotérico. Su aparición no está claramente definida ya que desde siempre han existido en el Japón los ascetas independientes y solitarios que transmitían oralmente las técnicas. Algunas de estas técnicas son chinas como la Ommyodo, que es una técnica de longevidad física incluyendo la teoría del in/yo (yin/yang) y de los cinco elementos(GoDai). Parece ser que en los origines hubo una transmisión secreta pero ignoro de dónde procede, algunos Yamabushi afirman que viene de los Bodhisattva procedentes de la India y de China (Lohan). Las técnicas siguieron, sin duda, algunos ritos anímicos del viejo Shinto y fueron asimiladas fuertemente a las escuelas del budismo esotérico en el siglo VII.



En-no-gyoja
Era necesario dar a estos ascetas un objetivo y una doctrina, y esto es lo que hizo En-no-gyoja llamado también: En-no-otsunu o En-no-ubasoku. Nació en el pueblo de Chihara en el distrito de Kami Katsuragi en Yamato, y a su nacimiento ya poseía la ciencia infusa. Calumniado por un discípulo celoso, fue exiliado por el emperador, pero su magia crecía mientras seguía practicando, dicen, la magia de Kujaku-myo-o. Enteramente liberado y realizado, se divertía en compañía de los huéspedes celestiales. A los cuarenta años, decidió vivir en una cueva, vestido con bejucos y comiendo resina de pino, elemento importante para los taoístas candidatos a la inmortalidad. Queriendo construir un puente que conectara el pico de Kimbusen en Yamato y el pico de Katsuragi, por medio de los espíritus elementales de la naturaleza (kijin), fue exiliado por el emperador Mommu (697-707) a la isla de Izu. Pero, libre de las contingencias materiales, se evadía todas las noches y subía al Monte Fuji donde practicaba sus ejercicios. Más tarde, se acercó divinamente a la corte y finalmente se convirtió en un espíritu puro, y voló a los cielos. En cualquier caso es a este adepto a quien siguen los shugenja.


En-no-gyoja era un adepto fuera de lo común. Se dice incluso que habría encontrado a Nagarjuna en una gruta del Monte Katsuragi, donde éste último le habría otorgado directamente la ley esotérica (nippo). Sin embargo, este adepto no creó ninguna escuela, sólo transmitió oralmente su conocimiento y fueron sus discípulos quienes comenzaron a estructurar los grupos para seguir sus directivas.

Todavía existen hoy numerosas montañas donde los shugenja se mantienen activos. Los dos sitios más populares son el Kimbusen en Yoshino y el Monte Ominé, a unos quince kilómetros más al sur. Sin olvidar también el de Dewasanzan situado al norte, más o menos integrado al Shinto. En-no-gyoja habría frecuentado el monte Kimbusen en los años 672-685 y habría construido un templo budista, el Kimbusen-ji.

El Shugendo adoptó un gran número de deidades del shintoísmo y del budismo esotérico Tendai y Shingon. Entre las más populares se encuentran Fudo-myo-o y Kongo-zao, la divinidad que custodia la montaña de Kimbusen, donde se cree que el futuro Buda Maitreya debe reaparecer. No obstante, ambas divinidades son manifestaciones de Buda y lo que motiva a los ascetas montañeses actualmente, además del desarrollo de los poderes psíquicos, es la adquisición de la budeidad.

Hacia finales del período Heian, el centro más activo era el de Kimbusen. Con el tiempo fue abandonado y sustituido poco a poco por el de Kumano que, mejor organizado, vio crecer su influencia. Dos ramas distintas empezaron a distinguirse. Los ascetas del Shugendo nunca fueron reconocidos como una secta, y muchos desordenes tuvieron lugar entre estas dos ramas que pelearon sin cesar. Entonces se tomó la decisión en 1612 y por intervención del Gobierno, que los ascetas de Tozan fueran integrados en adelante a la secta Shingon, y que los de Honzan dependerían de la autoridad de la secta Tendai.

Hacia el siglo XVII, el Shugendo se vio debilitado porque muchos shugenja abusaron de su autoridad física y espiritual, observándose un aumento del charlatanismo entre los ascetas laicos. Sin embargo siguió existiendo una élite seria que afortunadamente, tenía por objetivo preservar el fondo tradicional, unido en el mayor de los secretos por una revelación iniciática que se remontaba más allá del reformador En-no-gyoja.

En 1800 el número de yamabushi era considerable y se contabilizaron cerca de 170.000. En nuestros días debe haber solamente unos 10.000. Los verdaderos ascetas son todavía más raros, viven aislados en las montañas y apenas existe la posibilidad de acercase a ellos, por otra parte se desconoce su número.



El peregrinaje


El Shugendo es la búsqueda, por medio de ejercicios (shu), en gran parte mágicos, de poderes sobrenaturales (ken). El Shugendo es el conjunto de las normas que conviene seguir para llegar a tal fin.

A los ascetas del Shugendo se les llama: “Yamabushi” (literalmente: los practicantes que duermen en las montañas).

Cuatro veces al año, los yamabushi practican “la entrada a la montaña” (nyubu). Simbólicamente, consiste para los peregrinos en sufrir los tormentos de las diez vías del más allá con el fin de ser liberado después de la transición. Estos grandes peregrinajes en la montaña pueden durar quince días, un mes o más. Durante estos períodos de grandes ejercicios, el asceta, que ya se abstiene de carne y alcohol, y que mantiene una castidad absoluta, tampoco toma cereales. Sólo tiene derecho a algunas hierbas, hojas y resina de pino. Todo esto forma parte de la ascesis de la montaña (Sangaku Shugyo) del Shugendo. Otros ritos son todavía más severos, tales como los nueve días durante los cuales el asceta no debe ni moverse, ni dormir, ni beber, ni comer, ni hablar. Los ascetas solitarios que pasan uno o más inviernos en una cueva, apenas van vestidos. Este sufrimiento va a permitir al yamabushi superar su naturaleza humana y es también un medio de purificación de las deudas karmicas (las deudas incurridas en vidas pasadas) El sufrimiento es considerado como una liberación de aquello que aún se encuentra en el hombre y le impide acceder al estado de Buda. Todo esto será simbólicamente escenificado por la entrada a la montaña, una marcha que conducirá al hombre corriente de la oscuridad a la luz. Este viaje iniciático está marcado por diez etapas bien precisas. A lo largo del trayecto, los peregrinos rinden homenaje a divinidades tales como En-no-Gyoja o Fudomyo-o. Es una verdadera rueda de la vida en un único peregrinaje, ya que el peregrino busca realizar lo que el hombre ordinario debe alcanzar en varias existencias. Sólo la tradición del Monte Haguro ha perpetuado esta ascesis:

«En el monte Haguro el Jikkai shugyo tiene lugar en el nyubu de otoño. Los yamabushi deben realizar entonces prácticas y rituales que corresponden a cada una de estas diez vías.

Los suplicios del infierno están representados por el namban ibushi (ahumado de pimienta roja), durante el cual los yamabushi deben respirar las fumigaciones violentamente irritantes de la pimienta roja, quemada sobre brasas. Los dolores de los gaki son el hambre (ayuno de tres días) y los dolores de los animales la sed (privación de toda utilización del agua para los cuidados del cuerpo). El mundo de los ashura es el combate, por eso está representado por la lucha (sumô). La contribución de las faltas, en forma de una larga sucesión de postraciones de todo el cuerpo en el suelo, es la ascesis del mundo de los hombres. La del mundo de los dioses está representada por una danza cantada; la de los shomon es el ritual de la madera (originariamente era la recogida de la madera, que ahora se ha convertido en un simple rito), la de los engagu es el ritual del agua lustral. El mundo de los bodisatva está representado por el tokogatame, meditación de transmisión secreta. Por último, la vía de los buda es la ceremonia del kanjo, en la cual el yamabushi es consagrado buda en su cuerpo y recibe las transmisiones secretas, correspondientes al grado al que llegó durante la entrada a la montaña.

Al salir del nyubu y después de haber conocido los sufrimientos del más allá, el yamabushi renace con la naturaleza de buda.» (1) Ecole Pratique des Hautes Etudes /CE R.T. P.J. (Anne Marie Bouchy, Tokuhon ascète del Nenbutsu, p. 169-170.

El peregrinaje se realiza en un orden bien determinado. En cabeza un yamabushi abre el camino y lleva un hacha como atributo de su función. Le sigue el portador de la caracola y dos otros que llevan respectivamente un pequeño stupa y un cofre. Tras ellos va el director del peregrinaje, el sho sendatsu, luego los veteranos (doshu) y finalmente los neófitos (shinkaku).

El guía (sendatsu) es indispensable ya que sólo él puede dirigir sin riesgo, el peregrinaje a través de un frondoso bosque donde es muy fácil perderse o sufrir un accidente mortal (no es raro que la gente se pierda en estos bosques y muera de hambre y frío).

Excepto algunos raros ascetas yoguis que viven medio desnudos durante el invierno, el yamabushi va bien equipado. Vestido de blanco, tiene la frente cubierta por un pequeño “tokin” y en ocasiones lleva también una gran cofia protectora contra la lluvia y el sol, así como un abrigo de cáñamo (el suzukaké). Se reconoce fácilmente a un yamabushi por el pectoral que lleva, el kesa, adornado con seis borlas de color. Alrededor de sus riñones ata una piel de ante, el hishiki, que le sirve para sentarse y de aislante magnético durante la meditación, protegiéndole al mismo tiempo de la humedad. También usa polainas y sandalias de paja. El yamabushi no se separa de algunos objetos tales como el rosario (nenju) de 108 cuentas, un bastón de exorcismo (shakujo) y la caracola (hora) que le sirve para anunciar su llegada, localizarse y en definitiva para comunicarse a distancia gracias a un código secreto de sonidos. Llevan también un cofre portátil (oi), que contiene objetos religiosos o textos, por encima del cual se encuentra una caja más pequeña, el katabato. Y para finalizar, lleva en su mano el clásico bastón del peregrino.



Durante las meditaciones, los ascetas yamabushi deben identificarse a Fudo-myo-o, a Dainichi-nyorai o a Zaogongen. Los medios utilizados para esta identificación son los gestos mágicos (mudra), las recitaciones (mantras) y las oraciones (dharani), así como la visualización. Es por el poder de estas divinidades (inmanentes al psiquismo del asceta) que el yamabushi realiza rápidamente hazañas sorprendentes, lo que da lugar a concursos de poderes (genkurabé), tales como la invisibilidad, la telepatía, etc.… Hace unos diez años, tuve el privilegio de andar con los pies desnudos y junto a los yamabushi de Takao, sobre brasas incandescentes. Asimismo fui testigo del sorprendente espectáculo de una mujer yamabushi, ya mayor, que meditaba en una cuba de agua hirviendo. Otros suben una escalera formada por hojas afiladas de katanas, mientras que otros causan la muerte a un hombre y luego lo reaniman. Mientras otros yamabushi practican la levitación o la telequinesia.

La completa realización de un yamabushi consiste en tres etapas que renueva constantemente a lo largo de su vida:

1. La ascesis
2. La identificación
3. Las obras
La ascesis implica una retirada, una interiorización, para un duro período de ejercicios. La tercera etapa, al contrario, es una exteriorización en el mundo de los hombres, en la sociedad, con el fin de ayudar a los desheredados gracias a los poderes adquiridos. El yamabushi sobresale en el arte de curar, en el exorcismo, en la adivinación, etc. La identificación es el objetivo de la primera etapa y la condición de la tercera.